Cómo fijar objetivos de reducción de carbono que puedas cumplir
Un buen objetivo de reducción es específico, medible y con plazo — y se basa en una línea base en la que confías. Esta guía cubre cómo fijar objetivos lo bastante ambiciosos como para importar pero lo bastante realistas como para cumplirlos.
Parte de una línea base sólida
Elige un año base representativo y calcula su huella con cuidado — todo objetivo futuro se mide contra él. Evita un año atípico (por ejemplo, un año alterado por eventos puntuales) como línea base.
Elige el tipo de objetivo
Hay tres tipos habituales:
- Absoluto — reducir el total de toneladas de CO₂e un porcentaje fijo
- Intensidad — reducir emisiones por unidad (por producto, por 1 M€ de ingresos, por noche)
- Energía renovable — aumentar la proporción de electricidad renovable
Hazlo específico y con plazo
Indica el alcance cubierto, el porcentaje, el año base y el año objetivo — por ejemplo, "reducir las emisiones de Alcance 1 y 2 un 42% para 2030 desde una línea base de 2023". Los objetivos vagos no se pueden seguir ni resultan creíbles.
Sigue el progreso y haz previsiones
Revisa periódicamente las emisiones reales frente a tu trayectoria y prevé si vas a cumplir el plazo. Si te estás desviando, añade o acelera iniciativas de reducción pronto, no tarde.
Preguntas frecuentes
Objetivos absolutos o de intensidad, ¿cuál es mejor?
Los objetivos absolutos limitan las emisiones totales y son el estándar de oro para el impacto climático. Los de intensidad son útiles para negocios en crecimiento porque normalizan por producción, pero pueden permitir que las emisiones totales suban. Muchas empresas fijan ambos.
¿Qué hace creíble a un objetivo?
Una línea base clara, un alcance definido, un porcentaje y un plazo — además de un plan concreto de iniciativas para lograrlo y un seguimiento regular del progreso frente a la trayectoria.